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Sola

El francotirador de la policía Bobby Dodge observa una tensa escena a través de la mira telescópica de su rifle: un hombre armado se ha atrincherado en su casa y apunta con su pistola a su mujer y su hijo pequeño. El dedo del hombre aprieta el gatillo y Dodge tiene menos de un segundo para tomar una decisión... y quizás pagar para siempre las consecuencias de la misma. El señor Bosu ha permanecido durante veinticinco años en una celda de una prisión de máxima seguridad. Desde allí ha llevado a cabo todo tipo de crímenes amparado en el anonimato. Ahora, alguien le ha ayudado a salir en libertad condicional y está en disposición de saciar, por fin, su incontenible sed de venganza. Catherine Gagnon es fría, bella, enigmática y tiene un pasado traumático. Ahora su marido ha muerto y sus problemas no han hecho más que empezar... James Gagnon, poderoso juez del Tribunal Supremo de Massachusetts, quiere la custodia de su nieto. Odia a su nuera y no va a consentir que ni ella ni el asesino de su hijo queden impunes por sus acciones, siendo capaz de cualquier cosa para conseguirlo. Pero nadie podrá ayudarles cuando la muerte vaya en su busca. El peligro acecha en las sombras y todos ellos están acorralados, indefensos y solos. “Un carrusel de emociones fuertes” Boston Globe

Aquello duró cinco años, hasta el día en que Popeye se precipitó a la calzada
persiguiendo a una ardilla y fue atropellado por el Buick sedán de la señora
Mackey. Aún podía escuchar el chillido de horror que lanzó la mujer. Y también
podía ...

Tiempo de matar

Durante varios veranos, el terror se adueña de los residentes de Georgia cuando las temperaturas ascien-den y el termómetro alcanza los cuarenta grados, porque con el implacable calor llega también un cruel asesino. En cada ocasión secuestra a dos muchachas y espera a que se descubra el primer cadáver: en él se hallan todas las pistas para encontrar a la segunda víctima, abocada a una muerte lenta pero certera. La policía nunca consigue llegar a tiempo y los cuerpos siempre se recuperan meses después, en lugares remotos y aislados. Tras tres años de inactividad, llega a Atlanta una fuerte ola de calor: es tiempo de matar... Y será Kimberly Quincy, estudiante de la Academia del fbi, quien tropiece con la primera víctima. Comienza la cuenta atrás.

Una débil brisa mecía los húmedos y pesados árboles y se oía el susurro
distante de una ardilla o un pájaro rebuscando entre un montón de hojas secas.
—Mis padres deben de estar preocupados —dijo de pronto Nora Ray—. Mi
madre.